Guía de Tomb Raider 4: The Last Revelation

Nivel 10 - El Templo de Karnak II

Estás de nuevo en el templo de Karnak. Dirígete a los bloques que hay al final. Llegarás hasta una habitación con cuatro columnas y un foso. Atraviesa la primera puerta de la izquierda y te volverás a encontrar en la habitación de las dos estatuas, es decir en dónde colocaste la primera vasija funeraria. Coloca ahora la segunda vasija en la otra estatua. Al hacerlo se congelará el agua del foso que había en la habitación anterior, permitiéndote andar por encima del agua.

En tal habitación, avanza por el agua y sube a la plataforma sobre la que se encuentra la estatua, encontrarás munición en la pare trasera. También detrás de la estatua encontrarás una abertura, entra por ella y sigue avanzando. Ve hasta el fondo del pasillo y sube por una de las paredes laterales. Saldrás a una ventana desde donde verás dos obeliscos en el centro del lago y unos cocodrilos que debes eliminar.

Cuando hayas acabado con ellos tírate al agua y recoge la munición. También encontrarás más munición en la playa que hay a la izquierda del lugar por el que has entrado. Bucea por el hueco que hay en la parte frontal, debajo de los obeliscos. Llegarás a una habitación en la que deberás pulsar un interruptor. Verás otra secuencia que te muestra cómo y dónde bajan las verjas que protegen a la «Dios del Sol» y a la llave de la Gran Sala Hipóstila. Vuelve hasta llegar a la entrada del túnel, verás que ha quedado al descubierto un pedestal sobre el que se encuentran tales objetos. Cógelos.

Vuelve a la sala en donde dejaste las vasijas funerarias, la de las dos estatuas, y vuelve a introducirte por el hueco que hay en una de las paredes. Avanza hasta llegar a la sala que tiene el obelisco en el centro. Sobra decirte que debes cargarte a cuanto enemigo se cruce en tu camino.

Dirígete a la derecha, hacia la puerta flanqueada por tres columnas, entra por ella y avanza hasta la habitación con dos puertas, entra por la de la derecha (la más pequeña) y te deslizarás para volver a la Gran Sala Hipóstila, ésta vez llevando la llave que te permitirá abrir una de las puertas cerradas.


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