Guía de Metal Gear Solid

FASE 11 - NUEVAMENTE SNIPER WOLF

No tuvo demasiado tiempo en admirar el paisaje nevado. Un disparo desde la oscuridad le tiró al suelo… ¿Sería ella, Sniper Wolf? Por fin vengaría a Meryl. Ni la llamada de Otacon por el Codec pudo calmar las ansias de revancha de Solid por el episodio del túnel. La propia Sniper irrumpió en el canal del Codec para retar a Solid a un enfrentamiento entre francotiradores…

La mecánica para derrotar a Sniper Wolf en aquel campo nevado parecía la misma que en el túnel donde sucumbió Meryl, salvo por la dificultad añadida que el terreno en esta ocasión era mucho más ancho y Sniper Wolf contaba con un gran número de árboles donde parapetarse. Pero gracias al nuevo armamento encontrado por Solid desde su último enfrentamiento con Sniper, las herramientas para acabar con ella eran mucho más variadas:

RIFLE DE FRANCOTIRAOOR PSG-1: La mecánica de combate más dura y pesada, pero ciertamente la más honrosa. Cuerpo a tierra, y con ayuda del Diazepam para controlar su pulso acelerado, Solid ajustó la mira telescópica para ir acertando poco a poco sobre Sniper Wolf, camuflada entre los árboles. El gran problema es que él también era blanco fácil.

LANZAMISILES NIKITA: Evitando los impactos de bala, Snake encaminó sus pasos por la nieve hasta el margen derecho, ocultándose de los disparos de Sniper Wolf por un pequeño promontorio. Aquí es cuando entraron en juego los misiles Nikita que, guiados por el propio Solid a través de la cámara en primera persona, fueron sobrevolando la nieve, ascendiendo por las cuestas laterales, esquivando árbol tras árbol, hasta impactar uno tras otro en Sniper Wolf.

LANZAMISILES STINGER: El método más burro y traidor de todos, pero también el más rápido y efectivo. Como un campeón, siempre y cuando le hubiera sobrado algún misil del duelo contra el Hind-D de Liquid, Solid detectó la presencia de Sniper Wolf con ayuda del lanzamisiles y fue lanzando sobre ella una lluvia de Stingers.

Con cualquiera de los métodos anteriores, el final siempre fue el mismo: Sniper Wolf, agonizante y herida de muerte, yacía sobre la nieve. Sus últimas palabras desvelaron el drama de su pueblo, los Kurdos, eternamente perseguidos, y de cómo juró vengarse del mundo entero cuando asesinaron a su familia. Entonces surgió Big Boss. Él la enseñó a ser la mejor de los francotiradores, dándola una nueva razón para vivir… y para matar. Los lobos acompañan la agonía de su amiga, de su protectora, antes de que Solid Snake decidiera acortar su sufrimiento. Ni la aparición de Otacon, secretamente enamorado de ella, puede detener lo inevitable. Un disparo sacudió la noche. Sniper Wolf al fin era libre.

Rendidos sus últimos honores, Snake cubrió el rostro de Sniper Wolf con su pañuelo, disponiéndose a entrar en la guarida de Metal Gear Rex: la base subterránea. Pero antes, debía inspeccionar el campo de la batalla, donde reposaba un nuevo camión y lo que parecían siete almacenes diferentes.

(Sitúate cerca de donde disparaste los misiles Nikita, cerca del promontorio, y activa la vista en primera persona. A través de uno de los muros podrás observar los restos de un paracaídas entre las ramas de un árbol. La llamada de Campbell te sacará de dudas… quizás Liquid pudo escapar con vida del interior del helicóptero).

Solid Snake inició la inspección de los almacenes de Oeste a Este. Todos ellos llevaban impresa en las puertas un código que facilitó su identificación. En la sala W-A1, dos cámaras de vigilancia (con ametralladora) escoltaban dos raciones y la tercera caja plegable, marcada con la letra C. El almacén W-A2 era vigilado por una cámara y contenía misiles Nikita. El siguiente almacén, el N-A1, era el primero de la cara Norte y parecía mucho más amplio que los demás. Solid decidió inspeccionarlo el último. Curiosamente, la puerta del N-A2 era de momento infranqueable, dado que requería una llave de nivel 7. Algo más a la derecha, el N-A3 era accesible pero muy sospechoso (no había cámaras de ningún tipo). El detector de minas mostró un suelo plagado de explosivos, por el que fue preciso reptar hasta llegar a la ración, el kit de granadas Stun y el Diazepam, que reposaban en el otro extremo. En la cara Este, Solid encontró el almacén E-A1, sin ningún tipo de protección y rebosante de munición para FAMAS, Socom y PSG-1. Un poco más abajo encontró el último de los almacenes, inexplicablemente también numerado como E-A1. Lo que no tenían en común era el contenido. Aquí, dos cámaras escoltaban un buen cargamento de granadas normales y Chaff. Inspeccionado todo, salvo lo que se ocultaba tras la puerta del N-A2, Snake atravesó el almacén N-A1 hasta bajar por unas misteriosas escaleras…


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