Guía de Metal Gear Solid

FASE 2 - EL HANGAR

Nada más acceder al hangar de tanques, Campbell le comunicó la existencia de un ascensor situado en la planta baja. La superior, vigilada por dos cámaras de vigilancia (a Este y Oeste) ocultaba una caja de granadas Chaff y el acceso a diversas salas. Una de ellas llevaba marcada la cifra 2 y por el momento era inaccesible. Otra estaba abierta, pero vigilada férreamente por una cámara, de donde Snake pudo sustraer las gafas termales, imprescindibles para la misión. En la parte Oeste se ocultaba otra puerta también cerrada, con la cifra 1 impresa en ella. La planta baja estaba ocupada por dos tanques y sendos soldados. Al primer intento de degüello fue descubierto, viéndose obligado a reptar y ocultarse bajo los tanques para no ser detectado. En la misma planta inferior encontró otra caja de munición para la Socom, una nueva puerta marcada con el 1 y el famoso ascensor.

Snake entró en el ascensor y pulsó el botón B1 para descender una planta. Nada más irrumpir en el piso detectó una extraña presencia en su radar, en forma de pequeñas esferas verdes. Con sólo pegar la espalda a la pared de la derecha, pudo descubrir con sus propios ojos el paradero del jefe de DARPA. Dado que la puerta de acceso a las celdas requería el uso de una llave de nivel 1, no hubo otra opción que ascender por una escalerilla hacia un nuevo conducto de ventilación (en uno situado a ras de suelo, protegido con una rejilla, pudo echar el guante a una nueva ración).

Dentro del conducto de ventilación, tomó la primera ruta a la izquierda que se le presentó donde, a través de una rejilla, pudo ver a un guardia vaciando sus intestinos. Un poco más allá otra rejilla ofrecía una visión aérea de lo que parecía un despacho vacío, y al fondo del todo le esperaba una oportuna carga de munición para Socom. Reptó sobre sus propios pasos con intención de investigar lo que quedaba del conducto de ventilación, sin sospechar que le restaban los dos mejores descubrimientos. Para abrir boca, pudo divisar lo que parecía una joven extremadamente atlética realizando una serie de abdominales sobre su catre…

(Nada más observar a Meryl a través de la rejilla de ventilación, regresa sobre tus pasos hasta el exterior y vuelve a entrar en el conducto. Con ello verás a Meryl haciendo flexiones con un solo brazo. Repite el proceso. Sal, entra de nuevo, mira por la rejilla y… la verás ejecutando estiramientos con una pierna contra la pared. Y una vez más. Sal, entra, mira y… ¡Cielo Santo! ¡Meryl en bragas haciendo más abdominales!. Si vuelves a salir y entrar otras dos veces ojearás a Meryl aún en ropa interior en sendas rondas de flexiones y estiramientos).

Un poco más allá del túnel se podía ver la luz filtrándose a través de otra rejilla de ventilación. Snake llegó hasta ella y… allí estaba la celda de Donald Anderson, el jefe de DARPA. El pobre hombre se pegó un susto de muerte ante la inesperada irrupción de Solid Snake en su celda. Tras mantener una conversación bastante reveladora, y en tanto eran espiados por Meryl a través de la pared Anderson cedió a Snake su llave de nivel 1. Instantes después para sorpresa de Solid, comenzaría a experimentar todos los síntomas de un ataque al corazón. Poco pudo hacer Snake por salvar su vida…

Sin digerir todavía lo que acababa de suceder ante sus narices, Solid Snake contactó con el cuartel general vía Codec, para después inspeccionar el cadáver sin ningún éxito. Al menos encontró una ración bajo el catre de Anderson. Mientras tanto, al otro lado de la pared, podía oírse el fragor de una pelea. De repente, la puerta de la celda se abrió inesperadamente. Fuera, apuntándole le esperaba un guardia, de voz algo atiplada, y que parecía estar bastante verde e inseguro (a raíz de lo que temblaba). A toda velocidad, Solid Snake desenfundó la Socom delante de sus narices… justo en el momento en que tres nuevos guardias irrumpían en la sala. Inexplicablemente, el guardia modoso parecía estar de su lado, y juntos fueron eliminando una tras otra las oleadas de soldados que iban surgiendo. Las municiones y raciones dejadas por algunos al morir le fueron de bastante utilidad, aunque nunca estuvo más cerca de morir que cuando lanzaron a sus pies tres granadas. Por suerte, se pegó hacia la puerta por donde salían los soldados, y no sufrió daño alguno.

(Si accedes a la celda de Anderson sin haber obtenido antes la Socom del camión podrás acceder a una nueva secuencia, en la que Solid sujeta con las manos el cañón del rifle de asalto del soldado. Luego, en el momento de combatir contra los guardias, una caja con una Socom dentro aparecerá por arte de magia).

Antes de poder agradecerle su intervención, Snake vio cómo el soldado modoso desaparecía de su vista y ponía pies en polvorosa hacia el ascensor. Le fue imposible alcanzarle ya que la extraña visión de un ser calvo, tocado con una mascara antigás y levitando como Santa Teresa, le cortó el paso. Tras desaparecer semejante fenómeno, y con el terreno algo más tranquilo, Snake se relajó un poco para investigar el resto de la planta con ayuda de su flamante llave de nivel l. Aparte de un soldado en pelota picada, pudo encontrar sendos cargadores para Socom, cerca del ordenador y dentro del W.C. Ante la posibilidad de entrar en la otra puerta de la planta, marcada con el numero 6, Snake se embarcó en el ascensor con el objetivo de visitar la planta de abajo.


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