Robocop, desastroso regreso

robocop-2013-1Aquellos que nos criamos en la segunda mitad de la década de los 80 y la primera de los 90, no solo asistimos al momento en el que los videojuegos alcanzaban su mayoría de edad como producto de entretenimiento y se colaban en los hogares de un público masivo; también empezamos a ver como el avance imparable en las ciencias de la computación permitía que, en el mundo del cine, se produjeran todo tipo de películas de aventuras y fantasía en las que los efectos especiales permitían que la ciencia ficción cobrara vida ante nuestros ojos.

Así, vimos a robots antropomorfos viajar desde el futuro a nuestros días para conseguir aniquilar a quien, en el futuro, pondría en peligro el dominio de su especie (Terminator), un zoológico gigantesco en el que los dinosaurios eran traídos de vuelta a la Tierra después de 65 millones de años de ausencia gracias a la ingeniería genética (Parque Jurásico); a montones de monstruitos que se multiplicaban con el agua (Los Gremlins); a un chico que viajaba en un Delorian volador por el tiempo (Regreso al futuro), o a Superman volando por los aires, entre otras muchas cosas.

En esos tiempos, consumimos sub-cultura de este tipo a montones, y cómo nos lo pasamos. Sí, ahora también se hacen muchas pelis de ciencia ficción, con efectos informáticos mucho mejores, pero son tan huecas, tan simples y repetitivas, que ver robots gigantescos destrozando ciudades no nos dice absolutamente nada. En los 80 y 90, los ordenadores no eran capaces de crear cosas realistas, pero las pelis eran mucho mejores.

En el año 1987, se creó una película llamada Robocop, sobre un policía mecánico. Ahora mismo, hablar sobre un policía robot sería un tema habitual de millones de pelis con efectos especiales para ser consumidas como fast-food, pero en esa época era novedosa. De hecho, era un filme con un presupuesto muy bajo, y los efectos hoy en día pueden hacer daño a los ojos. En nuestro subconsciente se quedó grabado ese sonido que hacía Robocop al andar: “chaquin, chaquin”.

Robocop era una película de acción, con un nivel de violencia extremadamente alto, pero no se limitaba a eso, intentaba reflexionar acerca de varios temas interesantes: estaba ambientada en Detroit, ciudad americana conocida generalmente por su alto nivel de criminalidad. En un futuro cercano, la corrupción y la violencia han llevado a la ciudad de Michigan al límite, mientras que una corporación superpoderosa se hace con el control de la ley, y quiere imponerla a base agentes robóticos. Pero, ante el fracaso de las máquinas en esta labor, se acaba construyendo un Androide a base de los restos de un policía fallecido en acto de servicio, con el fin de que el robot herede sus habilidades como agente de la ley. Sin embargo, también hereda sus recuerdos y su humanidad.

Robocop tuvo varias secuelas, y un relativo éxito en su época. También estuvo en muchos juegos, incluido un crossover con Terminator, un arcade muy entretenido, cuya versión para SEGA MegaDrive podéis ver en el siguiente vídeo.

Ahora, estamos en tiempos de remakes. “Como podemos hacer cualquier cosa con los ordenatas, vamos a traer leyendas del pasado y ponerlas en escenas de acción muy guay, pero con un guion ridículo, no vaya a ser que el público tenga que pensar y se asuste”. Eso es lo que parecen pensar los cineastas de Hollywood de hoy en día, y así tenemos un nuevo Robocop, que por los trailers, no se parece nada al original que creó Paul Verhoeven. No vamos a decir que es una mala película, porque no la hemos visto, pero lo que sí sabemos es que sus juegos son bastante malos.

Se ha publicado un videojuego sobre la nueva película de Robocop para iOS y Android, un shooter free-to-play difícil de jugar, que nos hace echar de menos el arcade clásico que hemos visto en el vídeo anterior. Es un juego de disparos en tercera persona, con muy pocas opciones, con pantallas muy parecidas entre sí. Todo es muy repetitivo, y encima está lleno de micropagos. No sabemos si el remake cinematográfico de Robocop valdrá la pena, pero el juego no, eso seguro, ni siendo gratis.


    el 02.02.14

 

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