Supreme Commander, una versión capada

Supremme Commander vuelve tras un considerable éxito en compatibles. No sólo está disponible el título aislado sino que cuenta con una expansión en el mercado y otra en camino, Forged Alliance y The Experimentals respectivamente. Esta vez Hellbent Games es la encargada de adaptar el juego a la consola de Microsoft. Veamos si cumplen con las expectativas.

El título nos coloca en un futuro azotado por la guerra. Tres naciones e enfrentan en una intensa guerra: la Federación de la Tierra Unida (humanos que quieren la paz cueste lo que cueste), la Nación Cybran (cyborgs) y los Iluminados Aeon (religiosos extremistas). Cada uno combate por sus intereses en este triángulo mortal. Se trata de un típico hilo agumental, no obstante está muy bien hilvanado.

Gráficamente el juego deja mucho que desear. Hay un gran número de unidades en pantalla y la extensión del mapa es muy considerable. Para realizar este despligue se han sacrificado demasiadas cosas, algo imperdonable, estamos ante una versión completamente capada si la comparamos con la de PC. Los modelados de las unidades son extremadamente cutres y la tasa de frames es inestable, sufriendo especialmente en los combates más intensos. Gracias a estas inestabilidades el control se hace impreciso en los momentos álgidos del juego, esto hace que pierda enteros.

Siempre que pensamos en un juego de estrategia para una consola nos echamos las manos a la cabeza, ya que la no disponibilidad del teclado y ratón nos puede limitar el control del juego y convertirse éste en una auténtica pesadilla. Menos mal que Supreme Commander ha diseñado un control excepcional, supliendo al ratón de una muy buena manera, utilizando el stick derecho del mando. Además se pueden concatenar órdenes para que se ejecuten una detrás de otra sin la necesidad de que estemos permanentemente pendientes de una determinada unidad. Al final se resuelve todo y sale bastante airoso.

Las tres civilizaciones disponen de un robot gigante que se encarga de todas las tareas de gestión, recolección, combate y construcción, es la pieza angular, el comandante supremo. A partir de entonces se engendrarán otras unidades y que desempeñarán las tareas anteriormente mencionadas de manera aislada. Hay una gran variedad de unidades lo cual se agradece aunque no de recursos (masa y energía). Hay que tener en cuenta que el juego exige un nivel táctico elevado, con lo cual no lo recomendaría a novatos.

Se trata de un juego divertido y profundo, sería una genial opción sino fuera por su apartado técnico, totalmente arcaico y mal optimizado. Los fallos en este apartado lo hace prácticamente injugable. Debido a esto no lo recomendaría a menos que a alguien le guste en extremo el género y esté muy interesado en el título.


    el 12.10.08

 

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