Civilization IV: Colonization, el regreso de un clásico

Para los que no jugaron en su día Sid Meier nos trae de vuelta un jugoso remake de Colonization, esta vez viniendo bajo el nombre de Civilization IV: Colonization ya que comparten aspecto visual y algunos detalles más. ¿Habrán introducido muchos cambios a la fórmula original? Eso es algo que sólo podréis averiguar leyendo un poco más.

Controlamos a una personalidad enviada al Nuevo Mundo por una de las cuatro facciones disponibles europeas: Francia, Inglaterra, España y Holanda. Hemos de llegar a tierras desconocidas y crear un asentamiento, comerciar, expandirnos y, finalmente, independizarnos de la madre patria. Todo esto traerá graves consecuencias porque, como es de suponer, a nuestro país de origen no le agradará nada que dejemos de mandarle tributos, oro y demás productos para pasar a ser independientes. De esta manera tendremos que andarnos con ojo y controlar muchísimos factores. Gran fallo que presenta el juego es la no inclusión de Portugal ya que jugó un papel fundamental en la colonización de América, llegando a países como Brasil, por ejemplo.

Gráficamente no aporta nada con respecto a Civilization IV, que en su día tampoco era un alarde de genialidad que digamos. Los gráficos cumplen sin alardes, pero se podría aunque sea, haber perfeccionado la fórmula original.

A la hora de guiar a nuestro pueblo por parajes donde ningún hombre había puesto el pie tendremos que hacernos cargo de multitud de aspectos. Será necesario elegir, en primer lugar, la facción, cada una tiene sus puntos fuertes y débiles, con lo cual determinará en cierta medida nuestro estilo de juego. Nuestra actitud es una importante elección, podemos ir atacando todo lo que veamos y extendernos como una plaga o comerciar con los indígenas y forjar alianzas que en un futuro nos puedan ser de máxima utilidad. Más que la guerra, en este título cobra especial importancia el comercio. No sólo comerciaremos con materias primas, sino que podremos elaborarlas en fábricas y desarrollar productos manufacturados con los que comerciar de distinta manera. Las acciones que realicemos tendrán sus consecuencias, nuestro objetivo es independizarnos, pero eso no le gustará a nuestro Gobierno el cual nos pondrá impuestos más represores e intentará tomar medidas.

A lo largo de todo el desarrollo de las partidas sentiremos que tenemos el control absoluto de nuestro pueblo y que cada acción tiene su consecuencia (totalmente lógica). Esto se debe a la correcta interfaz, la cual ha sido adaptada desde Civilization IV para una mejor gestión del Gobierno de nuestro pueblo en Colonization.

En definitiva, se trata de un gran juego, que hará recordar a los que jugaron al original y que atraerá, de igual manera, a los no iniciados. El único problema, en mi opinión, es que no se han introducido demasiadas mejoras con respecto al primer Colonization, ni gráficas, ni jugablemente. Deberían haberse arriesgado un poco más. A pesar de todo ello, altamente recomendable.


    el 27.09.08

 

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