Pirateria, generalidades y mentiras

¿Cuánto nos cuesta hoy, a los jugadores que compramos los juegos de manera original, los métodos de seguridad que emplean las compañías para proteger a sus creaciones de la tan prolífica piratería de estos días? Es una pregunta que muchos de nosotros nos hacemos hoy día con la inserción de minas antipersonales y alambre de púas en nuestros juegos.

En estos momentos el tema está en un boom y no es de extrañarse, puesto que el afamado Bioshock ha presentado numerosas quejas por parte de sus usuarios con respecto a las limitaciones que nos ha ensartado la compañía para poder frenar la piratería y proteger su obra.

En lo personal, estoy de acuerdo con cualquier método que evite la creciente marea del mercado pirata, sin embargo hay que comenzar por crear una línea de separación, delgada, muy delgada, pero al fin línea, la cual nos da derechos y posibilidades sobre nuestro hardware y software para su libertad de uso como mejor le convenga al usuario acreedor de la obra, y sin que esto dañe los derechos de los creadores de la misma.

Esto se puede resumir en una facilidad para crear cuanta copia de seguridad se nos de la gana, siempre y cuando ésta sólo tenga un fin de uso personal y no comercial. La libre distribución de la misma con fines únicamente demostrativos y sin llegar a concebirse un mercado particular, empresarial, o privado que gire en torno al beneficio que se pueda obtener de la antes citada. La modificación del mismo en beneficio de su comprador, siempre y cuando no se rompa ningún contrato de prestación de uso del hardware o software que la empresa creadora haya propuesto. Y bueno, hay algunas mas, sin embargo éstas son las más importantes.

Las medidas que hoy aquejan a los usuarios que han adquirido una copia certificada y legal de Bioshock residen en las particulares medidas de seguridad que vienen con el juego, ya que éste sólo tiene la posibilidad de instalarse en una computadora que pueda validar online la cd-key, sólo se pueden instalar 5 veces y en sólo dos ordenadores, y si el juego no es desinstalado antes de cualquier formateo de la máquina, puede llegar a bloquearse y en ese caso uno tendría que llamar a la compañía y pedir que lo dejen ocupar el producto por el cual uno pago.

Los derechos de las compañías están estipulados, son respetados y son castigados aún en desconocimiento de los mismos, sin embargo el derecho de los gamers y/o usuarios de software/hardware se encuentran en el aire y siempre que una compañía quiere, se los pasa por encima de éstos.

No es un reclamo, ni tampoco es una apología a la piratería, sin embargo hay que dejar en claro que el único método real para frenar a la piratería es la creación de sistemas informativos más eficaces antes que candados virtuales. Cuando un usuario se familiariza con un objeto, es común que éste lo compre de inmediato y lo proteja de cualquier cosa que lo pueda dañar. Nos quieren enjaretar un problema que las compañías han creado por la sinrazón de unos cuantos y en la que todos nos hemos visto afectados.


    el 29.08.07

 

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