Street Fighter 2, tal y como lo recuerdo

Hace un par de semanas se cumplieron 25 años del lanzamiento del primer Street Fighter por parte de Capcom. Muchas webs han dedicado especiales para hablar de la historia de la saga, de los distintos capítulos, de números y de personajes. Pero vale la pena hablar desde otra perspectiva, la de un gamer, que vivió ese momento histórico en el que Street Fighter 2 se popularizó por las arcades de todo el mundo y marcó una época en la historia de los videojuegos.

Esto ocurrió a principios de los 90. Ahora nadie se acuerda de ellas, pero en esos tiempos, las máquinas arcade eran la referencia. Y lo eran gracias a un mayor desempeño técnico, que las videoconsolas trataban de imitar sin éxito. Street Fighter 2 no vendió tantas copias para consola por la nota que las revistas especializadas, aun escasas, le otorgaron, sino porque era el sueño de todos tener ese gran juego del que todo el mundo hablaba y que se podía jugar en el bar o el salón recreativo.

Los niños, y algunos no tan niños, se arremolinaban en torno a las máquinas de juegos para ver como el afortunado que gozaba del turno de jugar intentaba derrotar a todos sus rivales, incluidos los 4 jefazos: Balrog, Vega, Sagat y Bison. Como solía ocurrir en la época con los títulos de éxito, el juego empezó a verse por algunos locales, antes de propagarse por doquier. Con el tiempo, llegó a ser conocido por todos.

Cada sintonía, cada sonido, cada grito de un personaje, están grabados en la memoria de los aficionados. Así como lo están las leyendas urbanas que se difundían entre los jugadores, cuya procedencia solía ser, al menos, de dudosa credibilidad. Ahora todos hemos leído o visto un montón de series, películas, comics o datos oficiales sobre la historia que hay detrás de Street Fighter, pero en aquel entonces la gente solo podía saber aquello que aparecía en el ending al acabar el juego, siempre y cuando alguien fuera los suficientemente bueno y tuviera dinero como para terminarlo. Podías escuchar, por aquel entonces, habladurías sobre el significado de la “M” en el nombre “M. Bison”, sobre la presunta relación familiar entre Dhalsim y Sagat por el simple hecho de que ambos fueran Tailandeses, o la sobre la aparente femineidad de Vega en base a sus grititos. Estos son algunos de los temas de debate que surgían entre los enloquecidos jugadores, mientras se forjaba la leyenda de Street Fighter 2.

Que quede claro que no habla un mega-fan de Street Fighter, de esos que cogen a Akuma y empiezan a realizar Raging Demons sin parar. Realizar el Hadoken con Ryu o Ken ya supuso un logro monumental para este redactor, no me caractericé en su día por ser un maestro del Street Fighter 2. De hecho era un inútil, pero vivir ese momento era algo grande, era un juego que hacía ilusión, aunque acabara perdiendo en el primer combate después de gastar 25 pesetas en la partida.

Se solía pensar, en aquella época, que el segundo round de un combate siempre era más complicado que el primero. Recuerdo una ocasión en la que vencí a Chun Li, utilizando a Ryu, en el segundo asalto, después de haber perdido el primero. La gente allí presente realmente se sorprendió, parecía algo paradójico. En todo caso, volví a ser derrotado por la china en el tercer asalto, como era habitual, así que la partida no pasará a los anales de la historia.

En Street Fighter 2 Turbo, se incluyó la posibilidad de seleccionar a los 4 jefes finales. Pero en el original no era así. Así que, a veces, uno pasaba al lado de una máquina arcade y veía a un chico, generalmente rodeado de montones como él, luchando contra un personaje desconocido en un escenario distinto a los habituales. Entonces, sabía que esa estaba siendo una buena partida a Street Fighter 2, y uno se preguntaba: ¿Llegaré yo alguna vez a esos niveles? ¿Cuánto dinero me costará?

Street Fighter 3 era un juego muy técnico, y Street Fighter 4 es realmente muy bueno, ha actualizado la saga según los estándares tecnológicos de la actualidad. Pero Street Fighter 2 era especial, era distinto, y era mejor que los demás. Es uno de los juegos que han hecho grande a la industria, y que debe ser recordado.


    el 11.09.12

 

Especiales